Dr. Diego Antonio PreciadoOpinión

¿Haces las cosas porque se te hinchó un huevo?

En México usamos «se me hinchó un huevo» para presumir que algo lo hicimos por puro gusto, sin que nadie nos obligara. Pura voluntad. Pero hay una versión del dicho que no tiene nada de voluntaria, duele como el demonio y sí requiere que vayas al doctor: la orquiepididimitis.

Suena a trabalenguas, pero es sencillo: es la inflamación combinada del testículo (orquitis) y del epidídimo (epididimitis), ese conducto enrollado pegado al testículo por donde viaja el semen. Como casi siempre se inflaman juntos, los médicos lo nombramos en un solo término larguísimo que ‘parece hechizo’.

¿Por qué se hincha de verdad?

La causa más común en hombres jóvenes sexualmente activos son infecciones de transmisión sexual, sobre todo Chlamydia o gonorrea. En hombres mayores, o en quienes tienen problemas de próstata o se sometieron a una sonda urinaria, el culpable suele ser una bacteria común llamada Escherichia coli, la misma que causa infecciones urinarias, mientras que en niños o hombres desprevenidos: las paperas (parotiditis) también pueden inflamar el testículo, aunque hoy es menos frecuente gracias a las campañas de vacunación.

Cómo saber si es esto y no otra cosa

Los síntomas incluyen dolor e hinchazón en un solo testículo (casi nunca en los dos), enrojecimiento del escroto, fiebre, molestia al orinar y, en algunos casos, secreción. Un dato curioso: el dolor suele aliviarse un poco al levantar el testículo con la mano, cosa que no pasa en su gran diferencial de urgencias: la torsión testicular. Y aquí viene la advertencia seria de la columna, sin albur: la torsión testicular es una emergencia quirúrgica que se parece muchísimo a la orquiepididimitis, pero ahí el reloj corre en serio, tenemos sólo unas cuantas contadas antes de perder el testículo. Si el dolor apareció de golpe, es insoportable y viene sin fiebre ni ardor al orinar, no hay columna que valga: al hospital, ya!

El tratamiento

Cuando sí es orquiepididimitis, el manejo es relativamente noble: antibióticos si el origen es bacteriano, antiinflamatorios, reposo, hielo y un buen soporte escrotal (sí, unos calzoncillos ajustados hacen su trabajo). Descuidada, puede dejar secuelas: abscesos, dolor crónico e incluso problemas de fertilidad.

Así que la próxima vez que alguien te diga que hizo algo porque se le hinchó un huevo, pregúntale con cuál de las dos versiones se topó… Si fue la voluntaria, qué bueno por él. Si fue la otra, mándalo al urólogo antes que a un mejor destino…

Esta columna es informativa y no sustituye una consulta médica. Si tienes dolor testicular
agudo, busca atención médica de inmediato.

Dr. Diego Antonio Preciado Estrella

Médico Cirujano. Universidad de. Guadalajara. 2011 Laparoscopia Avanzada. Hospital Juárez / UNAM. 2017 Especialista en Urología. Hospital Gea / UNAM. 2018 Alta especialidad en Urología Oncológica. Instituto Nacional de Cancerología / UNAM. 2019 Andrología clínica. Fundaçió Puigvert /. Barcelona. 2021 Certificación en Cirugía Robótica. Hospital Israelita de SaoPaulo. 2022 Adscrito Urología Hospital Ángeles Universidad

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