Los cuidados ya no pueden seguir siendo invisibles
Durante décadas, las tareas de cuidado fueron consideradas una responsabilidad privada que debía resolverse al interior de las familias, generalmente por las mujeres y sin reconocimiento alguno por parte del Estado o de la sociedad. Cocinar, limpiar, acompañar a una persona enferma, atender a una persona adulta mayor, cuidar a una hija o hijo pequeño o apoyar a una persona con discapacidad son actividades indispensables para el funcionamiento de nuestra comunidad y nuestra economía.
Sin embargo, esta realidad ha generado profundas desigualdades. En México, las mujeres dedican en promedio 35 horas semanales al trabajo del hogar y de cuidados, mientras que los hombres destinan alrededor de 15 horas a estas actividades, una diferencia que limita las oportunidades educativas, laborales y económicas de millones de mujeres.
Esta carga desigual continúa siendo una de las principales barreras para que más mujeres puedan incorporarse al mercado laboral, permanecer en él y desarrollar plenamente su autonomía económica.
La construcción de sistemas públicos de cuidados se ha convertido por ello en una prioridad en diversas ciudades y países del mundo. Los cuidados no pueden seguir descansando exclusivamente en el esfuerzo individual o familiar, sino que deben convertirse en una responsabilidad compartida entre el Estado, las familias, las comunidades y el sector privado.
Por esa razón, la Ciudad de México decidió dar un paso histórico mediante la aprobación y publicación de la Ley del Sistema de Cuidados, una legislación que reconoce el cuidado como un derecho humano y establece mecanismos institucionales para hacerlo efectivo.
El Sistema de Cuidados parte de una idea sencilla pero profundamente transformadora: todas las personas, en algún momento de nuestras vidas, necesitaremos cuidados o seremos responsables del cuidado de alguien más. La infancia, la discapacidad, la enfermedad o el envejecimiento forman parte del ciclo natural de la vida y requieren respuestas colectivas y solidarias.
La ley permitirá ampliar gradualmente los servicios públicos de cuidado para niñas y niños, personas mayores, personas con discapacidad y personas que requieren apoyo para realizar sus actividades cotidianas. También impulsará la creación de infraestructura especializada, programas de apoyo para personas cuidadoras y mecanismos de capacitación y certificación que contribuyan a profesionalizar esta importante labor.
Los beneficios de este sistema serán visibles en la vida diaria de miles de familias. Más personas podrán incorporarse o permanecer en el mercado laboral, continuar sus estudios o disponer de tiempo para su desarrollo profesional y personal, al contar con alternativas de apoyo para el cuidado de sus seres queridos. Al mismo tiempo, las personas que requieren atención recibirán servicios más dignos, especializados y de mayor calidad.
La ley también contribuirá a reducir la llamada pobreza de tiempo, es decir, la falta de horas disponibles para descansar, estudiar, trabajar o convivir con la familia debido a la sobrecarga de tareas de cuidado que hoy enfrentan principalmente las mujeres.
Además, existe una razón demográfica que vuelve urgente este esfuerzo. Cada día aumenta el número de personas mayores que requieren algún tipo de apoyo, acompañamiento o atención especializada y esa tendencia continuará creciendo durante las próximas décadas.
Las proyecciones indican que hacia 2070 más de una tercera parte de la población del país tendrá 60 años o más, lo que incrementará significativamente la demanda de servicios y redes de cuidado. Prepararnos desde ahora para atender esta nueva realidad es una responsabilidad que no podemos posponer.
La Ley del Sistema de Cuidados coloca a la Ciudad de México a la vanguardia nacional en materia de protección y atención social. Se trata de una política pública que fortalecerá la igualdad, la corresponsabilidad y el bienestar colectivo, al tiempo que permitirá construir una ciudad mejor preparada para responder a las necesidades de cuidado del presente y del futuro.
*Diputado local por el Distrito 15 de Iztacalco
X: @PabloTrejoizt




