Burnout parental: cómo identificarlo durante las vacaciones escolares

Domingo 12 de julio de 2026 — Ciudad de México
Con la llegada de las vacaciones escolares, es común que madres y padres sientan más presión por «hacer bien las cosas»: actividades en casa, cuidado de los hijos y el deseo de aprovechar el tiempo en familia pueden convertirse en fuente de estrés. Cabe señalar que esa búsqueda constante de la crianza perfecta también puede derivar en agotamiento físico y emocional, una condición conocida como burnout parental.
De acuerdo con la psicóloga María Luisa Guerra Zavaleta, de la Asociación Mexicana de Psicoterapia y Educación, se trata de un desgaste profundo relacionado con la crianza, acompañado de estrés constante y la sensación de no contar con los recursos suficientes para ejercer la maternidad o paternidad. Suele originarse cuando madres y padres priorizan las necesidades de sus hijos por encima de las propias, dejando de lado su bienestar emocional y físico.
Algunos síntomas frecuentes son:
- Fatiga constante
- Irritabilidad
- Dolores de cabeza
- Trastornos del sueño
- Sentimientos de culpa
- Agotamiento físico y emocional extremo
UNICEF recomienda reconocer primero las señales de estrés e identificar qué situaciones lo provocan, para poder tomar un descanso antes de que el cansancio aumente. Una estrategia sencilla es detenerse unos segundos cuando las emociones abruman y respirar profundamente de tres a cinco minutos para recuperar la calma.
Otras recomendaciones de especialistas incluyen:
- Establecer límites realistas durante el día
- Planificar actividades sin buscar la perfección
- No exigirse más de lo necesario
- Recordar que no existe una crianza perfecta
Planificar con anticipación algunas actividades y organizar una rutina flexible puede ayudar a que las vacaciones sean más llevaderas para toda la familia. Si el agotamiento persiste o resulta difícil de manejar, buscar apoyo psicológico es también una forma de cuidarse a una misma o a uno mismo, y de cuidar a la familia.


