Inés “N”, detenida en Florida, tiene tres órdenes de aprehensión en México por presunto lavado y fraude fiscal

Lunes 02 de noviembre de 2026 — Ciudad de México
La conductora de televisión Inés “N” cuenta con tres órdenes de aprehensión vigentes en México. Autoridades de Estados Unidos la detuvieron el fin de semana en Florida. Jueces federales libraron las tres órdenes.
Una de ellas, solicitada por la Fiscalía Especializada en materia de Delincuencia Organizada, se relaciona con los delitos de delincuencia organizada y operaciones con recursos de procedencia ilícita. Por otra parte, las otras dos provienen de la Fiscalía Especializada de Control Competencial y corresponden a defraudación fiscal equiparada.
Lo que se investiga
El caso se vincula con el presunto desvío de más de 2 mil 450 millones de pesos del Órgano Administrativo Desconcentrado de Prevención y Readaptación Social (OADPRS). Esa dependencia administra los penales federales. Además, el esquema habría operado mediante empresas fantasma.
Asimismo, la investigación apunta a que la conductora habría ingresado a sus cuentas personales recursos de procedencia ilícita. Esos recursos provendrían del desvío y la triangulación de dinero público. En el ámbito fiscal, habría declarado ingresos menores a los reales en los ejercicios 2014 y 2016. Con ello, habría omitido el pago de más de 13 millones de pesos en impuestos.
Los contratos investigados sumaron cerca de 2 mil 450 millones de pesos. Dichos recursos estaban destinados a la seguridad del sistema penitenciario del país.
Cómo avanzó la solicitud a Estados Unidos
Tras la salida de Inés “N” de México, la FGR pidió a Estados Unidos su detención provisional con fines de extradición. La solicitud data de septiembre de 2025. Posteriormente, la fiscalía integró la petición formal junto con el Departamento de Justicia estadounidense.
En las últimas semanas, ambos países intercambiaron información y entregaron a las autoridades estadounidenses las órdenes de aprehensión vigentes. Sin embargo, la captura obedece a asuntos migratorios, no a una extradición. Por ello, si Estados Unidos decide deportarla, las autoridades mexicanas ejecutarán en ese momento las tres órdenes en su contra.



