Off the RecordOpinión

Lourdes Paz: ¿reelección en riesgo?

La reelección de María de Lourdes Paz Reyes en Iztacalco todavía no está definida, pero algo comienza a ser evidente: su aspiración para permanecer otros tres años al frente de la alcaldía ya no transita únicamente por los resultados que presume su administración, sino también por el costo político que puedan tener los cuestionamientos acumulados en su contra.

Y ahí aparece la pregunta que inevitablemente tendrá que hacerse Morena: ¿se va a arriesgar a apostar nuevamente por Lourdes Paz?

La propia alcaldesa ya levantó la mano.

En agosto pasado reconoció públicamente su intención de buscar un segundo periodo y dijo que espera ser medida en la encuesta interna de Morena. Es decir, Paz no oculta su aspiración; el problema es que ahora tendrá que convencer no solamente a su partido, sino a los habitantes de Iztacalco de que merece continuar.

Y en política, particularmente cuando se acerca una elección, los números administrativos no siempre cuentan toda la historia.

El expediente electoral que vuelve a poner los reflectores sobre Iztacalco

Hay un antecedente que Morena no puede ignorar.

En 2025, Lourdes Paz fue denunciada ante el Instituto Electoral de la Ciudad de México por presunta promoción personalizada a partir de un video relacionado con el programa “Mi Negocio en Paz”. El material mostraba su imagen, voz, nombre y cargo.

Pero aquí hay que ser precisos: el IECM determinó posteriormente que no se acreditó la infracción de promoción personalizada. El propio Instituto reconoció que el elemento personal sí estaba presente, porque la alcaldesa era plenamente identificable, pero consideró que no se acreditaron los elementos necesarios para concluir que existía promoción personalizada con finalidad electoral.

Por tanto, sería incorrecto afirmar que Lourdes Paz fue sancionada por ese asunto.

Pero tampoco puede ignorarse que el tema existe dentro del debate político de Iztacalco.

Y hay un segundo capítulo.

En junio de 2026, el IECM aprobó un nuevo procedimiento relacionado con Lourdes Paz por presuntas irregularidades vinculadas con la difusión de su informe de labores y una posible sobreexposición de su nombre. La investigación señalaba, entre otros aspectos, la permanencia de bardas más allá del plazo permitido y una posible utilización de recursos públicos para posicionar su imagen.

Aquí nuevamente habrá que esperar lo que determinen las autoridades electorales. Una investigación no equivale a una sanción.

Pero políticamente el asunto ya existe.

Y luego aparecieron las lonas

Apenas en agosto comenzaron a circular señalamientos sobre lonas del programa “Manita de Gato” en las que aparece la imagen de Lourdes Paz.

El asunto resulta particularmente sensible porque el programa es institucional y tiene reglas de operación publicadas oficialmente desde febrero de 2026.

La alcaldía puede argumentar que se trata de comunicación de programas públicos y de atención ciudadana.

Los críticos pueden preguntar si la presencia de la alcaldesa en esos materiales es estrictamente institucional o si termina convirtiéndose en una herramienta de posicionamiento personal.

La diferencia no es menor.

Y será justamente la autoridad electoral, y no las columnas periodísticas ni las redes sociales, la que tendrá que determinar si alguna conducta concreta viola la legislación.

El problema político está afuera del IECM

Pero supongamos por un momento que Lourdes Paz supera todos los expedientes electorales.

Todavía queda una pregunta mucho más complicada: ¿cómo está siendo evaluada su administración por los habitantes de Iztacalco?

Ahí aparece el verdadero desafío para una eventual reelección.

La administración presume un fortalecimiento considerable de la seguridad. De acuerdo con cifras oficiales, pasó de 37 a más de 200 elementos, de ocho a 48 patrullas y de ocho a 18 motopatrullas. También sostiene que los delitos de alto impacto disminuyeron 18 por ciento.

Más recientemente, la alcaldía difundió que la percepción de inseguridad en Iztacalco pasó de 65.1 por ciento en marzo a 59.3 por ciento en junio de 2026, con base en la ENSU del INEGI.

Esos son datos que juegan a favor de la administración.

Pero existe otro indicador que también merece atención.

En septiembre, información obtenida por transparencia y publicada por La Razón señaló que Iztacalco acumuló 57 personas detenidas y/o remitidas al Ministerio Público por despojo entre octubre de 2024 y junio de 2026, la cifra más alta entre las alcaldías comparadas en ese reporte.

Eso no significa que Lourdes Paz sea responsable de esos delitos, ni que una mayor cantidad de detenciones implique necesariamente una peor administración. De hecho, puede interpretarse también como resultado de una mayor intervención policial.

Pero sí coloca sobre la mesa un problema que los vecinos pueden evaluar: la seguridad no se mide solamente por el número de patrullas, sino también por la percepción y experiencia cotidiana de quienes viven en la demarcación.

Baches, basura, alumbrado y servicios

Lo mismo ocurre con los servicios urbanos.

La alcaldía sostiene que “Manita de Gato” ha realizado miles de acciones de mantenimiento y que la administración ha intervenido parques, calles, luminarias y espacios públicos.

Pero las quejas vecinales sobre baches, basura, alumbrado y deterioro urbano forman parte de una conversación que difícilmente puede resolverse únicamente con boletines.

La pregunta política sería sencilla:

¿Los habitantes perciben que esos trabajos cambiaron realmente su colonia?

Porque una administración puede presentar miles de acciones realizadas y, al mismo tiempo, enfrentar vecinos que consideran que los problemas de su calle siguen sin resolverse.

Y esa percepción, cuando llega una elección, puede pesar tanto como una cifra oficial.

Morena tiene un dilema

Lourdes Paz quiere reelegirse.

Eso está claro.

También está claro que tiene logros administrativos que su gobierno puede presumir y que existen indicadores oficiales que muestran avances en determinados rubros.

Pero también existe una carpeta de cuestionamientos electorales, nuevos señalamientos sobre comunicación institucional y una discusión vecinal sobre seguridad, servicios y calidad de vida.

Ninguno de esos elementos, por sí solo, determina que Paz deba o no continuar.

Ahí estará precisamente el dilema para Morena.

¿Le conviene repetir a una alcaldesa que ya manifestó públicamente su intención de reelegirse y que puede defender resultados de gobierno, pero que también llega al proceso interno con cuestionamientos políticos y electorales que sus adversarios seguramente utilizarán?

O, por el contrario, ¿la encuesta interna confirmará que cuenta con suficiente respaldo ciudadano para continuar?

La decisión no corresponde a una columna, sino al partido, a sus procedimientos internos y finalmente a los electores.

Lo que sí puede decirse es que la reelección de Lourdes Paz ya no parece un trámite automático.

Su nombre está sobre la mesa, su aspiración es pública y el proceso electoral 2026-2027 ya comenzó.

Ahora viene la parte complicada: convencer a Morena de que su candidatura representa una apuesta electoral viable y, sobre todo, convencer a los habitantes de Iztacalco de que quieren otros tres años de su gobierno.

Porque en 2027 no bastará con preguntar qué hizo Lourdes Paz.

La pregunta de fondo será otra:

¿Qué tanto convenció a los iztacalquenses de que debe quedarse?

Off The Record

Espacio informativo que recopila y contrasta información extraoficial sobre seguridad y política en la Ciudad de México, construida a partir del trabajo de reporteros en campo y de fuentes con acceso a datos de autoridades y actores políticos locales. Aquí encontrarás versiones, movimientos y datos que aún no son públicos, pero que marcan el pulso de lo que ocurre —y de lo que se viene— en el poder capitalino.

Publicaciones relacionadas

Mira también
Cerrar
Botón volver arriba