Buscan reducir a 32 horas la semana laboral en Estados Unidos sin recortar el salario

Domingo, 20 de septiembre de 2026 — Washington, Estados Unidos
Un nuevo proyecto de ley presentado en la Cámara de Representantes de Estados Unidos busca reducir de 40 a 32 horas el límite semanal a partir del cual los trabajadores deben recibir pago por horas extras. La iniciativa, impulsada por el congresista demócrata Mark Takano junto con el senador Bernie Sanders, se llama Thirty-Two Hour Workweek Act y plantea modificar la Ley de Normas Laborales Justas de 1938. Cabe señalar que el proyecto no plantea un cambio inmediato, sino una transición gradual a lo largo de tres años.
Actualmente, la ley federal establece que las horas trabajadas por encima de 40 en una semana deben pagarse con al menos una vez y media el salario regular. Durante el primer año de vigencia del nuevo proyecto, el límite bajaría a 38 horas semanales; en el segundo, a 36; y en el tercero, a 34, hasta llegar a las 32 horas de forma definitiva. También incluye reglas para jornadas diarias, de modo que las horas trabajadas entre 8 y 12 en un mismo día se pagarían como extras, y las que superen las 12 horas se pagarían al doble del salario regular. El proyecto prohíbe además que los empleadores reduzcan el salario o los beneficios totales de un trabajador como consecuencia de quedar cubierto por las nuevas reglas.
Las razones
El argumento central de los promotores es que la productividad laboral en Estados Unidos ha crecido más de 93% desde 1979, mientras que la compensación por hora solo aumentó poco más del 33%, una brecha que —según Takano— ha beneficiado principalmente a directivos y accionistas. Sanders, por su parte, ha planteado en distintas ocasiones que los beneficios derivados del avance de la inteligencia artificial y la automatización deberían traducirse en menos horas de trabajo para los empleados, y no únicamente en mayores ganancias corporativas. Un estudio de 2023 del Autonomy Institute estimó que hasta 35 millones de trabajadores estadounidenses —cerca de 28% de la fuerza laboral— podrían adoptar una semana de 32 horas en una década sin perder salario ni productividad, gracias a las ganancias derivadas de la IA.
El proyecto cuenta hasta ahora únicamente con el respaldo de legisladores demócratas y se encuentra en una etapa inicial del proceso legislativo, por lo que su aprobación no está garantizada; para convertirse en ley necesitaría el respaldo de ambas cámaras del Congreso y la firma presidencial.



