Equipo de tenis de mesa de Cuauhtémoc busca conquistar el podio nacional

Viernes, 16 de octubre de 2026, Ciudad de México.
Ocho años de entrenamiento, perseverancia y trabajo en equipo comienzan a rendir frutos para la selección de para tenis de mesa de la alcaldía Cuauhtémoc, cuyos integrantes consiguieron 10 medallas en la más reciente edición de la Paralimpiada Nacional, resultado que les permitió colocarse en el tercer lugar del medallero por entidad, únicamente por debajo de Nuevo León y Chiapas.
Al frente del equipo se encuentra José Luis Calderón Guerra, profesor de Educación Física egresado de la Escuela Superior de Educación Física y entrenador de la Ciudad de México en la disciplina de para tenis de mesa, quien desde 2018 trabaja con jóvenes con discapacidad intelectual y síndrome de Down provenientes de los Centros de Atención Múltiple (CAM).
En entrevista, el entrenador destacó que los resultados más recientes son consecuencia de un proceso de formación que exige paciencia, constancia y atención especializada, debido a las necesidades particulares de cada deportista.
“Ya llevamos ocho años trabajando y los grandes resultados comienzan a florecer en este momento”, señaló Calderón Guerra, quien recordó que el año pasado la selección obtuvo cuatro medallas de plata, mientras que en la edición más reciente alcanzó cuatro preseas de oro y seis de bronce.
El entrenador explicó que actualmente cuenta con seis hombres y seis mujeres que representan al equipo, aunque alrededor de 16 jugadores participan en el proceso para ganarse un lugar en las competencias nacionales.
La clasificación se obtiene mediante un evento selectivo realizado durante los Juegos de la Ciudad de México, en el que los tres primeros lugares consiguen su pase a la Paralimpiada Nacional.

Ocho años de trabajo y formación especializada
Calderón Guerra explicó que entrenar a deportistas con discapacidad intelectual requiere una metodología distinta, basada en la repetición, el seguimiento individual y el fortalecimiento constante de habilidades.
Mientras que la preparación de un jugador convencional puede tomar entre tres y cinco años, en el deporte adaptado el proceso puede prolongarse debido a que algunos aprendizajes necesitan reforzarse continuamente.
“Hay ocasiones en las que avanzamos mucho, pero, debido a sus condiciones, pueden presentar regresiones en el aprendizaje y tenemos que reforzar constantemente lo que ya habían adquirido”, explicó.
Por ello, el trabajo no se limita al entrenamiento físico. El para tenis de mesa exige analizar la trayectoria de la pelota, anticipar movimientos, tomar decisiones rápidas y ejecutar respuestas precisas, habilidades que el equipo desarrolla mediante ejercicios diseñados de acuerdo con las capacidades de cada integrante.
El entrenador destacó que uno de sus jugadores con mejor desempeño tiene un coeficiente intelectual cercano a los 50 puntos, ejemplo de que las condiciones individuales no determinan por sí solas hasta dónde puede llegar un atleta.
Para Calderón Guerra, la determinación de los deportistas es una de las principales fortalezas del grupo, pero también resulta indispensable la participación de sus familias.
“Existe una tripleta muy importante: padre, jugador y entrenador. Los tres debemos caminar en la misma dirección”, afirmó.
Diez medallas y la meta de llegar a competencias internacionales
El tercer lugar obtenido en la Paralimpiada Nacional representa, para el entrenador, un avance significativo frente a los resultados del año anterior.
Además de las cuatro medallas de plata conseguidas en la edición previa, los integrantes del equipo han obtenido preseas en campeonatos nacionales de la Federación Mexicana de Deportistas Especiales y otros torneos federativos.
Calderón Guerra estima que, al sumar sus resultados en distintas competencias nacionales, el equipo acumula entre 20 y 25 medallas. Asimismo, señaló que todavía no cuentan con representación internacional, por lo que participar en torneos fuera del país constituye uno de sus principales objetivos para el siguiente ciclo.
Para alcanzar esa meta, la selección participa en aproximadamente cuatro eventos nacionales al año, además de cerca de 20 competencias locales y regionales.
El fogueo constante permite que los deportistas adquieran experiencia y aprendan a controlar la ansiedad y los nervios, factores que pueden definir el resultado de un partido en una disciplina donde cada movimiento cuenta.
“Podemos llevar a un jugador muy bien preparado, pero, si llega al torneo y los nervios lo dominan, eso puede marcar la diferencia entre ganar y perder”, indicó.

El respaldo de Cuauhtémoc para continuar compitiendo
El entrenador reconoció el apoyo que la alcaldía Cuauhtémoc ha brindado a los deportistas mediante espacios para entrenar, uniformes y estímulos económicos que contribuyen a cubrir parte de las necesidades relacionadas con la práctica deportiva y la participación en competencias.
También agradeció a la alcaldesa Alessandra Rojo de la Vega por la confianza y las facilidades otorgadas para que la selección continúe representando a la demarcación.
Como ejemplo de los resultados obtenidos, recordó que en la última edición de los Juegos de la Ciudad de México el equipo consiguió cinco medallas de oro en las pruebas clasificatorias y otras dos en las competencias de dobles.
Calderón Guerra subrayó que estos apoyos representan una motivación adicional para jóvenes y familias que, en algunos casos, enfrentan dificultades económicas.
“Cuando los chicos reciben estos apoyos y ven que su esfuerzo se traduce en medallas y reconocimientos, se sienten motivados y reconfortados”, comentó.
El valor de una medalla va más allá del podio
Más allá de los resultados deportivos, el entrenador considera que uno de los principales logros del proyecto es el impacto que tiene en la vida cotidiana de los participantes.
Relató que algunos deportistas han considerado abandonar los entrenamientos, pero recuperan el entusiasmo cuando reconocen sus avances, reciben estímulos y tienen nuevas oportunidades para competir.
Entonces, dijo, vuelven las preguntas sobre cuándo será el siguiente entrenamiento o cuándo podrán participar en otro torneo.
Para el profesor, el reconocimiento público también contribuye a fortalecer la confianza de los jóvenes, quienes comienzan a ser identificados por sus logros deportivos.
“Lo más importante no es el valor material de una medalla, sino la recompensa emocional que representa para ellos, para sus familias y para mí como entrenador”, expresó.
Con la experiencia acumulada desde 2018, el equipo busca mejorar sus resultados y pelear por los primeros lugares del podio nacional en la próxima edición de la Paralimpiada Nacional.
El objetivo de Calderón Guerra es continuar fortaleciendo la selección y abrir el camino para que sus deportistas puedan representar a México en competencias internacionales, con la convicción de que la constancia, el acompañamiento familiar y las oportunidades deportivas pueden ampliar sus horizontes.




