Frida Guillén defiende a la alcaldía Cuauhtémoc y responde a señalamientos de Diana Sánchez Barrios por basura en Tlatelolco

Ciudad de México, 3 de septiembre de 2026.
La diputada Frida Guillén salió en defensa de la alcaldía Cuauhtémoc ante los señalamientos realizados desde el Pleno del Congreso de la Ciudad de México por la diputada Diana Sánchez Barrios, quien acusó a la demarcación de fallas en la recolección de basura y alertó sobre un supuesto riesgo sanitario para alrededor de 29 mil habitantes de la Unidad Habitacional Tlatelolco.
Durante su intervención, Sánchez Barrios, coordinadora de la Asociación Parlamentaria Mujeres por el Comercio Feminista e Incluyente, presentó un punto de acuerdo para exhortar a la alcaldía a fortalecer las acciones para prevenir y atender tiraderos de residuos sólidos a cielo abierto, además de garantizar transparencia en la adquisición de insumos destinados al manejo de basura en Tlatelolco.
La legisladora afirmó que, tras recorrer las 33 colonias de la demarcación, encontró acumulación de basura, contenedores saturados, fauna nociva y trabajadores de limpia que, según vecinos, no contarían con los insumos suficientes para realizar sus labores.
Sánchez Barrios sostuvo que alrededor de 29 mil personas que habitan Tlatelolco —entre niños, jóvenes y adultos mayores— estarían expuestas a enfermedades gastrointestinales, respiratorias y dermatológicas, así como aquellas transmitidas por insectos y roedores.
Sin embargo, los señalamientos generaron una defensa de la gestión de la alcaldía Cuauhtémoc por parte de la diputada Frida Guillén, quien cuestionó que se utilice la problemática de los servicios públicos para realizar ataques políticos contra la demarcación.

Cuestionan compra de mil 200 costales
Uno de los puntos centrales planteados por Sánchez Barrios fue la adquisición de insumos para los contenedores de basura conocidos como “hongos”.
La diputada recordó que el pasado 10 de agosto la alcaldía Cuauhtémoc informó que, como parte del programa Renace Cuauhtémoc, fueron entregados mil 200 costales industriales y siete carritos de recolección.
Por ello, pidió conocer cuántos costales fueron adquiridos, su precio unitario, el costo total y el instrumento jurídico que respaldó su adquisición, fabricación o suministro.
“Es importante saber cuándo se utilizan recursos públicos, porque la ciudadanía tiene derecho a saber cómo se gastaron, cuánto se gastó y bajo qué procedimiento”, sostuvo.
Frida Guillén respalda acciones de la alcaldía
Ante estas acusaciones, Frida Guillén defendió las acciones emprendidas por la administración de la alcaldía Cuauhtémoc y llamó a evitar que los problemas relacionados con la basura sean utilizados como argumento para descalificar de manera general el trabajo de la demarcación.
La legisladora destacó que la atención de los servicios públicos requiere coordinación entre autoridades y participación ciudadana, por lo que consideró necesario privilegiar soluciones concretas antes que la confrontación política.

La polémica ocurre en un momento en el que la situación de la basura en Tlatelolco volvió a colocarse en el centro del debate del Congreso capitalino, particularmente por las condiciones de una unidad habitacional que cuenta con 11 mil 916 viviendas y 102 torres de entre cuatro y 22 pisos.
Sánchez Barrios insistió en que las alcaldías tienen entre sus atribuciones la prestación de servicios públicos como la limpia y recolección de residuos, por lo que calificó como una obligación legal garantizar que estos servicios funcionen adecuadamente.
También pidió evitar la criminalización de vecinos y trabajadores, así como soluciones improvisadas, y sostuvo que cualquier gobierno debe rendir cuentas sobre el uso de recursos públicos.
Mientras tanto, Frida Guillén asumió una postura de respaldo a la alcaldía Cuauhtémoc frente a los cuestionamientos de su compañera legisladora, en un intercambio que anticipa nuevos debates políticos sobre la prestación de servicios públicos y la gestión de la demarcación.
La discusión dejó sobre la mesa dos asuntos: la necesidad de mejorar la recolección de residuos en Tlatelolco y la exigencia de transparentar el gasto público, particularmente los recursos destinados a los insumos utilizados para atender el problema de la basura.




